"Hablando como Dios habla"
EL VALOR DE LAS PALABRAS • Sermon • Submitted • Presented
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· 19 viewsExaminando nuestro corazón a la luz de nuestras palabras.
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INTRODUCCIÓN: Las Palabras son valiosas. Las palabras son poderosas, importantes y significativas. Solo debemos pensar en el hecho de que Dios nuestro Creador y de todo los que existe, le ha dado significado, importancia a las palabras. Dios mismo ha ordenado que las Palabras sean importantes.
Por ejemplo en la Escritura: Las palabras fueron significativas en la creación y en la caída. También son importantes para la redención de Su pueblo. Dios le ha dado valor a las Palabras.
Desde el principio Dios mismo diseño el Habla para nuestra comunicación. Y si Dios diseño el habla para nuestra comunicación, eso significa que le ha dado un plan y un Propósito.
No sé, si te has preguntado, ¿Cual fue el plan de Dios, o el propósito por el cual el nos dio el habla? ¿Será que solamente fue para comunicarnos?
Para que nosotros podamos entender el plan y el propósito que Dios le ha dado al Habla necesitamos ir a la Escritura y ver ¿cual fue el diseño original de Dios para las palabras de Su pueblo?
Leamos la Escritura y vayamos a Génesis 1: 26 - 28.
Oremos.
Padre Nuestro, te amamos, y por lo tanto amamos Tu palabra, no hay tesoro más preciado en este mundo como Es Tú Palabra, ayúdanos a darle el valor que merece, perdónanos porque reconocemos que muchas veces olvidamos la importancia y el significado que tiene Tú palabra a nuestra vida. Por eso te rogamos esta mañana que nos dirijas al estudiar este tema, tan necesario y urgente para nuestro corazón, ayúdanos por el Espíritu Santo a examinar nuestro corazón, reflexionando en nuestras palabras, abre nuestros ojos para ver la maravilla de Tu preciosa Ley, te lo pedimos en el Nombre de Cristo Jesús, Amén.
CHC: Hay una guerra constante en nosotros, una guerra de Palabras, donde en muchas ocasiones en vez de de ser palabras de bendición, son palabras que destruyen nuestra comunión con Dios y con el prójimo.
Amado hermano en Cristo, ¿Quién entre nosotros no ha sido herido por las palabras de otro? ¿Quién no se ha lamentado por algo que haya dicho? ¿Quién incluso ha tenido que arbitrar en una discusión? ¿Quién de nosotros, en muchas ocasiones no ha querido hablar seriamente con un ser querido, o un hermano? ¿Quién entre nosotros puede decir “Mis palabras son siempre apropiadas para cada situación” “Mis palabras son dichas con amabilidad” “Mis palabras nunca han hecho daño a nadie”? ¿Quién puede decir, “la verdad, es que no tengo problemas con mis Palabras”?
Si tú, eres una de esas personas que considera que nunca has tenido y nunca tendrás problemas con tus palabras, entonces no se que haces aquí, porque la Iglesia es un hospital de pecadores. Porque los que estamos aquí debemos reconocer esta lucha.
Tenemos muchos serios problemas en nuestro corazón y uno de ellos, son nuestras Palabras. La mayoría de nosotros somos dolorosamente conscientes de la distancia que hay entre donde estamos y donde Dios quiere que estemos.
Hay muchas personas que han expresado lo siguiente:
“¡Cuando eramos novios, jamás imaginé que él me hablaría de la forma en que lo hace ahora!”
“¡No puedo creer lo que oigo cuando mi hijo me habla!”
“Solo me habla bien cuando quiere algo” Se acuerdan de la Chilindrina, como hablaba cuando quería algo...
“Mejor que no hable, porque cuando habla es muy incomodo y difícil soportar escucharlo”
“¿Qué habrá pasado? Parecíamos ser tan cercanos y ahora ni nos hablamos”
“Si, me pidió perdón, pero la herida sigue. Lo que me dijo fue muy cruel”
“Es que solo ella manda, ella siempre quiere tener la última palabra”
Amada iglesia, ¿como son realmente nuestras Palabras?, realmente son tan bellas que la gente siempre quiere escucharnos, será ¿que nuestro cónyuge y nuestros hijos se quedan encantados de escuchar la forma en que hablamos? ¿Serán nuestras palabras tan dulces que honran a Dios en todo lo que decimos? ¿Que dirá el Señor de nuestro lenguaje? ¿Se alegrará Dios de tus Palabras, acaso se deleitará?
Vayamos al Proverbios 18:21, noten que Salomón nos recuerda algo tan básico, honramos y bendecimos a Dios con nuestras Palabras de tal manera que dan vida o maldecimos y destruimos con nuestras Palabras y no solo deshonramos a Dios, sino que traen muerte.
Amados hermanos Dios nos ha dado un plan y propósito maravilloso para nuestras Palabras, uno mucho mejor que cualquier plan que se nos pueda ocurrir a nosotros mismos.
1.- Dios habla revelándose a Sí mismo y revelando Su plan y propósito.
Cuando Dios Hablo por primera vez uno de Sus propósitos era comunicarnos Su Plan, era comunicarnos quién es Él.
No podremos entender plenamente la importancia de las palabras hasta que te des cuenta de que las primeras palabras escuchadas por oídos humanos no fueron las de otro ser humano, ¡sino las palabras de Dios!
Génesis 1. El valor de la comunicación humana está basado en el hecho de que Dios habla. Imagínate lo maravilloso que habrá sido para Adán y Eva, de que en medio de las imágenes y los sonidos del mundo recién creado, se escuchó la voz de Dios. Dios hablándole a Adán y Eva en lenguaje humano.
Cuando Dios escogió revelarse de esa manera, es decir, darse a conocer, elevó el HABLA a un lugar de altísima importancia, haciéndolo Su vehículo principal para darnos a conocer Su voluntad, Su verdad.
Porque así ha sido siempre, la única forma en la que hemos llegado a conocer las verdades más importantes de la existencia y de la gloria de Dios, verdades que dan vida, que transforman ha sido por la Palabra de Dios.
Es así como hemos llegado a la Fe, por el oír la palabra de Dios. Es vital entonces entender desde Génesis 1 el propósito del habla humana.
Escuchen bien esto - “el único tiempo en la historia humana en que no hubo guerra de palabras fue en el principio de la creación” Pero saben que es lo maravilloso, un día nuevamente lo será cuando Dios transforme y glorifique todo lo que le pertenece y es Suyo, en Aquel día que establezca Su Reino Eterno.
Dios inmediatamente después de crear a Adán y Eva, Él les habló. Se dio a conocer así mismo, les explicó Su voluntad. No es asombros esto, para mí es algo tan maravilloso que nuestro Dios, nuestro Señor y Creador, ¡El Dios infinito y todopoderosos se hace a Sí mismo conocible y entendible a través del lenguaje humano! Dios nunca ha estado distante, ni apartado, Dios no está escondido, ni en silencio, se acerca a nosotros Su creación y lo hace con Palabras entendibles, nos habla enseñandonos quién es Él, nos da a conocer Su voluntad, y además nos ha dado un Libro tan maravilloso donde ha plasmado Sus palabras para que Tu y Yo pudieramos conocerle.
Sus Palabras son poderosas, son perfectamente elaboradas, son coherentes, son muy claras, son tan exhautivas, son tan gloriosas que cada vez que vamos a Su palabra lo único que hemos de ver es maravillarnos. Por eso el Salmista lo expreso así Salmo 139:6 “Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; Es muy elevado, no lo puedo alcanzar.”
2.- Dios nos habla mostrándonos Su carácter.
Dios es un Dios conocible, podemos conocerlos a través de Sus palabras. La Escritura nos presenta el gran estándar para todo tipo de comunicación, es como Dios Habla. Cuando Dios habla, no solo nos revela su plan, su propósito, quién es Él, sino también Su carácter.
